martes, 9 de febrero de 2016

Pobres, ¡al paredón!




No me quedan palabras 

para tanto sainete 
ni argumentos posibles 
para tanta desidia.
Aquellos que gobiernan 
nuestras tranquilas vidas,
tienen un plan concreto 
-antes también secreto- 
para hundirnos aún más. 
¡Es la triste verdad! 
Y si creen que exagero, 
párense a contemplar 
la cruda realidad 
con criterio sincero. 

Con la derecha cortan 

salarios y derechos, 
privatizan empresas, 
venden la sanidad, 
roban a manos llenas, 
recortan libertad, 
defienden a ladrones, 
culpan a gente honrada, 
desprecian al rival...

Con la izquierda nos dicen 

que ellos son los mejores 
para llevar a España 
a la prosperidad, 
Que nadie como ellos 
para crear riqueza, 
para crear empleo, 
para sacar a España 
de la mediocridad.
Incluso últimamente 
salen más a la calle 
para que comprobemos 
que son como nosotros, 
que son de carne y hueso, 
que también les preocupa 
nuestra felicidad.
Incluso hasta se atreven 
a proclamar a voces 
que ellos son los más cautos, 
los más respetuosos 
con la ciega justicia, 
con las leyes escritas 
en nuestra Carta Magna...
¡que ellos son la repera 
en cuestión de honradez! 

Y yo me desternillo 

con unos y con otros 
oyéndolos tan serios 
decir todos los días 
tanta gilipollez

Río por no llorar, 

pues el futuro es negro 
con estos y los otros, 
los que vengan detrás 
cargados de promesas. 

¡Está muy claro ya, 

en esta Europa "unida" 
las buenas intenciones 
de nada servirán! 
Llegó el liberalismo, 
la globalización, 
el gran hermano USA, 
la ITTP siniestra 
que llega para hacerse 
la dueña de la Unión. 
¡Ya mandan los mercados, 
la bolsa, las finanzas! 
Ya no hay quien pare esto. 
¡El mundo es de los ricos...
pobres, al paredón!