domingo, 3 de enero de 2016

Educación en valores


Él era un tipo que nació para ser santo. Con muy pocos años, sus padres lo internaron en un colegio religioso donde las normas internas eran muy estrictas con el cumplimiento de la doctrina cristiana. Y durante años se formó bajo esa disciplina sin conocer otra cosa del mundo que no fueran los ritos y los dogmas de la santa iglesia católica, apostólica y romana.

A los veinte años dejó el internado y comenzó su labor como catequista y educador de niños.Fue su primer contacto con el mundo real.

Y al establecerse ese contacto,se sintió confundido. Le habían hablado tanto de virtud que, ante el pecado, se rasgaba las vestiduras. Le habían hablado tanto del camino de perfección que, ante los vicios humanos, ponía el grito en el cielo. Le había hablado tanto de la fe y de la caridad como virtudes sublimes, de la salvación eterna por la que había que luchar contra el pecado a toda costa, de la bondad, de los dogmas...que, al salir al mundo y ver tanta miseria, tanta injusticia, se echaba a temblar asombrado. Hasta le asombró el hecho de que a la hora de poner la otras mejilla ante la violencia, eran siempre los mismos los que la ponían.


Y así, poco a poco comenzó a percibir la realidad. Y entonces comprendió que todo lo que le habían enseñado en el internado se parecía mucho a un cuento de hadas, algo ficticio, ideal. Algo que no se correspondía con la realidad del mundo que se había encontrado. Porque él estaba convencido -así se lo enseñaron- que había dos clases de personas: las buenas y las malas. Y que las buenas eran aquellas que se resignaban ante las desgracias o las injusticias y acudían a Dios para que los librara de ellas.Y al contrario, aquellas que pataleaban, que se revelaban contra esas mismas injusticias, eran  personas soberbias porque no aceptaban los designios de Dios y por tanto eran los malos.Y con este esquema se preguntaba a diario por qué razón la gente se resignaba cada vez menos y se revelaba cada vez más.


Todas estas cosas le causaban confusión y desasosiego y terminaron por convertirlo en un pesimista ya que casi nada de lo que veía en el mundo real coincidía con la idea que él tenía del mundo. De esa forma llegó a su madurez viendo siempre la botella medio vacía. El mundo no funcionaba como debía funcionar y eso terminó definitivamente por crearle frustración.


¡Ay -se decía a sí mismo- si me hubieran educado mostrándome la verdad! Si no me hubieran ocultado la cruda realidad, yo sería ahora un hombre mucho más optimista. Cualquier mejora, cualquier progreso a mi alrededor sería motivo de alegría para mí. Cualquier conquista social, cualquier manifestación artística, cultural, cualquier gesto humano sería para mí motivo de gozo al comprobar que partiendo de la miseria humana también se pueden alcanzar cotas de humanidad. Pero me pusieron el listón tan alto, era todo tan perfecto en teoría, que nunca el mundo podría alcanzar tal grado de perfección. Y claro, con metas tan lejanas e inalcanzables, los corredores de fondo que somos nuca llegaremos a ninguna de ellas lo que hará que nos sintamos frustrados de por vida y, sobre todo, que nos sintamos culpables porque en principio parecerá que el fracaso es culpa nuestra por no habernos esforzados más. Y con esa culpa encima de por vida nos convertimos en seres vulnerables y, por tanto, manejables.


Y en su desconcierto, una duda cruel y terrible le asaltaba cada vez con más frecuencia e intensidad: ¿no será precisamente esa la misión de la iglesia, hacer de los hombres seres sumisos y manejables para que el sistema siga funcionando sin trabas?. Y al momento desechada semejante idea porque la sola posibilidad de su existencia lo hundía aún más en el terrible mar de la confusión y el desasosiego...


20 comentarios:

  1. Los estereotipos de cualquier tipo nos reducen las miras y acotan nuestros ideales hasta un finito que nos vuelve irracionales. Lo difícil del mundo no es entenderlo, sino ser libre y consecuente para vivirlo.

    Un abrazo

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    1. Totalmente de acuerdo con tu comentario Athenea,lo difícil es ejercer de seres libres en un mundo lleno de alambradas y de trampas de todo tipo,incluidas las ideológicas.

      Gracias por tu visita y por dejar tu valiosa opinión.

      Un abrazo

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  2. A la vida querido Joaquin no tenemos que entenderla
    Tenemos que pintarla con los colores que querramos
    La culpa de cada uno de nosotros somos nosotros mismos
    Y si bien el medio ambiente influye
    no es lo mismo ser hijo de drogadictos
    a ser hijo de personas que han podido controlar las tentaciones....
    I haber tenido dinero
    o tener una niñez carente de todo....
    En fin ...
    Tu texto
    grandioso
    de
    interesante
    Feliz enero

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    1. Gracias Mucha.Me encantó eso de que la vida no hay que tratar de entenderla y sí pintarla de colores.Tienes toda la razón.

      Gracias por tus bellas palabras.

      Abrazos

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  3. Una historia que parece real. Besos y enhorabuena. Feliz semana.

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    1. Pues sí,no vas descaminada Amapola.Real como la vida misma.

      Gracias por venir a conocerla.

      Un abrazo

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  4. Si todo el mundo tuviese las ideas tan claras y sobre todo la mente, otro gallo nos cantaría, y los primeros que deberían tomar nota de gente como tú, deberían ser los gobernantes.

    Un abrazo Joaquín y gracias.

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    1. Me temo Rafa que a los gobernantes no le interesan mucho los problemas espirituales de la gente y a muchos de ellos ni siquiera los materiales.Estas son cosas que tenemos que ir descubriendo cada uno de nosotros...

      Gracias por tu lectura y tu aportación.

      Un abrazo

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  5. la claridad de las ideas que uno tenga, tristemente, siempre está sometida al juicio que de los demás merezca.
    y este esto es lo imperante. Una verdadera pena.

    luego, la vida, de por sí hermoso don, ya se encarga de ponerse día a día difícil!!!

    abrazos!!

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    1. Razón no te falta Pilar,pero es importante y mucho en estos tiempos y en todos tener las ideas lo más claras posible,luego los demás,si dicen que "dizan"...

      Gracias por tu visita.Yo te debo un montón de ellas,lo sé.Un día de estos me paso por tus casas literarias...

      Un fuerte abrazo

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  6. Un texto que da para muchísimos comentarios y opiniones, Joaquín. Quizás me quedo con esa idea de como los buenos y los malos deben aceptar las cosas. Resignarse, aceptar las injusticias, pensar que todo es como debe ser, es sin duda algo que no solo la Iglesia, sino por desgracia nuestros flamantes gobernantes querrían que aceptáramos. Llevarnos como borregos y manejarnos. Por suerte, creo que empezamos una etapa en la que muchos se van convirtiendo a malos y el mundo empieza a exigir un cambio.
    Podría estar mucho mas comentando tantas cosas que me dice tu texto, pero no voy a aburrirte, así que te dejo un beso.

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    1. Pues muchas gracias Carmela por tu interés y tu punto de vista con el que coincido plenamente.Ya se acabó el tiempo del adoctrinamiento y el borreguismo.Nadie debería ser superior a nadie como ser humano.

      Un abrazo y gracias por pasarte

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  7. Un texto para pensar y aceptar que las cosas tienen que cambiar. Aunque a las personas mayores como yo, les cueste aceptar las nuevas normas y costumbres.
    Un beso.

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    1. Sí cuesta Josefa porque han sido muchos años de servilismo y aceptar las cosas como venían.Pero en estos tiempos ya no se puede permitir esa sumisión.

      Te mando un abrazo

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  8. un texto maravilloso donde opinar sería destruirlo abrazos

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    1. Gracias Mucha,un placer tenerte en mi blog.

      Un abrazo

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  9. MUY REFLEXIVO TU TEMA DE HOY.
    ABRAZOS

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  10. Como un "cuco" inventado para manejarnos desde el miedo? Ha sido una buena idea Joaquín, desvirtuarlo todo y mezclar un Dios amoroso y a la misma vez un Dios vengativo que tiene un infierno como castigo. Tontos nosotros si no nos damos cuenta que esto, es historia de hombres. Muy, muy buena exposición sobre la culpa y el poder que ejerce sobre el ser humano. Te dejé un abrazo?

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    1. Querida Lilyam,no sabes como me alegra saber de ti amiga.
      Creo que estamos dirigidos por unas fuerzas o por otras desde que nacemos y que la apalabra libertad nunca alcanzará en nosotros su significado completo.
      Muchas gracias por tus comentarios,sé que significa un esfuerzo para ti.
      Y el mayor de los abrazos.

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