viernes, 23 de mayo de 2014

Ave María


Para compensar un poco las críticas a la especie humana vertidas en mi anterior entrada. Para redimir de alguna manera nuestra, casi siempre, extraña conducta como humanidad. Para demostrar que no todas nuestras actividades son violentas o estúpidas o, simplemente, para redescubrir esa parte del ser humano que lo define como "un ser dotado de alma, capaz de sentir y de transmitir emociones"...os traigo hoy uno de esos momentos sublimes, admirables, gloriosos, casi celestiales. Un momento mágico, sin duda. Un flash de luz, creación de la esencia más noble del hombre para deleite de sus semejantes. Una voz capaz de hacernos olvidar nuestras miserias y de recordarnos que, cuando nos lo proponemos, podemos acercarnos tanto a las estrellas que casi las tocamos con la punta de los dedos.

Os dejo con este fantástico momento, para vivirlo con los ojos cerrados o abiertos, para olvidarnos del tiempo y del espacio durante los cinco minutos que dura. 
Os dejo con Schubert, con Mirusia y con André Rieu: 
Ave María, para imaginarse un mundo ideal...

Lo dicho, casi divino.




 https://www.youtube.com/watch?v=sZoZwdesumY