martes, 26 de marzo de 2013

La candidata



Mientras leía su discurso junto al mar, pidiendo sacrificios a una masa de incautos y confiados ciudadanos anestesiados con el somnífero de las promesas de una Europa más solidaria,más rica y poderosa,la candidata sentía como poco a poco se elevaba sobre el pueblo hacia los más altos peldaños de una pirámide escalonada como aquellas pirámides mayas donde se ofrecían sacrificios humanos a los dioses para que estos no castigaran con su furia a las clases dirigentes y privilegiadas...


Tras el discurso,la candidata imaginaba para ella el mejor de los futuros allá en la cima, bajo el manto protector del cielo azul y tranquilo de un paraíso fiscal.