sábado, 12 de enero de 2013

Amor platónico



Siempre fue un chico reservado y muy tímido.Su mayor afición era la lectura y su disciplina favorita,la filosofía.Sobre todo la filosofía de Platón.
Con esos precedentes,no es de extrañar que su primer amor fuera un amor totalmente platónico.
La conoció en una tertulia literaria y enseguida se enamoró locamente de ella.La miraba intensamente,acaraciándola con la mirada y ella le correspondía,aunque sus miradas no eran tan ardientes como las de él.
Así pasaron los meses.Miradas van,miradas vienen.
Hasta que un día,por fin,él se armó de valor y se acercó a ella para hablarle.
Y sacando fuerzas de flaqueza,le dijo:
-Últimamente he notado que me rehuyes la mirada.¿Por qué ya no me miras como antes? ¿Es que hay otro hombre en tu vida?
Ella no contestó.Se le quedó mirando con un gesto de extrañeza y,a continuación,se alejó de allí llorando.

Unos días después,en una noche aciaga de sábado,la vio en la discoteca besándose con otro.Y el mundo se le vino encima.

Salió corriendo y se fue a desmenuzar su fracaso por las calles más solitarias de la ciudad.Esa noche se desahogó gritando improperios a la luna y,sobre todo,a la madre que parió a su ex filósofo favorito,Platón.