martes, 4 de junio de 2013

La calleja ( y II )







-II-

¿Qué era aquello? ¿De dónde habían salido?
Estaba tan aterrorizado que ni se me ocurrió dar la vuelta y salir corriendo.Aunque tampoco lo hubiera conseguido,mis piernas no me habrían obedecido.

A pesar del miedo,no podía apartar mis ojos ellos.Eran tres figuras totalmente de blanco que resaltaban con un aspecto fantasmal en la oscuridad.Estaban a unos quince metros de mí y,no había duda,eran humanos.Se trataba de tres hombrecillos de aspecto grotesco.El de la izquierda,bajo y rechoncho.El del medio,alto y estilizado.Y el de la derecha,más bajo aún que el primero,parecía darle la mano al alto.Podía tratarse de un niño.Los tres estaban muy juntos y a ninguno de ellos se le distinguía bien la forma de la cabeza por lo que deduje que posiblemente llevaran sobre ellas una especie de capucha.Además,los de los extremos parecían no tener piernas,al menos no se apreciaba separación entre ellas.El alto y delgado sí que tenía dos largas piernas.
Todas las apreciaciones anteriores desfilaron por mi mente a la velocidad del rayo mientras seguía clavado al suelo sin ser capaz de mover un solo músculo.

De repente,las tres figuras comenzaron a moverse lentamente.No hacia mí,sino con movimientos laterales totalmente sincronizados.Era un vaivén lento pero constante.Hacia un lado,hacia el otro.Rítmico y lento...y yo allí,frente a ellos...temblando otra vez.
De pronto,y como si de un solo individuo se tratase,el movimiento comenzó a coger velocidad :  izquierda...derecha...izquierda...derecha...
También mis piernas aumentaron su temblona al tiempo que de mi garganta surgió un segundo grito más desgarrado aún que el primero.
Izquierda...derecha...izquierda derecha...cada vez más rápido.Y ya no sólo se movían en horizontal sino que se me antojaba que en sus rítmicos movimientos se me iban acercando poco a poco...poco a poco...

Cuando estaba a punto de gritar por tercera vez,alguien pronunción mi nombre a mis espaldas:
-Santi,¿qué te pasa?¿Por qué gritas así?
Era mi padre.Lo reconocí por la voz pero no me volví.No podía separar los ojos de aquellos grotescos hombrecillos.Tan sólo pude levantar el brazo y señalar a las figuras causantes de mi miedo.
-¿Qué es lo que señalas?-mi madre también había llegado.Y mi hermana y varios vecinos,todos ellos atraídos por mis gritos.Por fin pude articular palabra:
-¡Eso! ¡Es que no los veis! ¡Esos hombres blancos,los enanos! ¡Se mueven y vienen a por mï!
-¿Qué hombres? Yo no veo nada-decía mi padre.

Alguien trajo una luz,probablemente una vela,y con ella,elevándola sobre nuestras cabezas,iluminó la calleja.
la luz dio de lleno sobre los grotescos hombrecillos y,entonces,toda la sangre caliente que circulaba por mi torturado cuerpo a gran velocidad,se paró en seco porque se congeló de golpe dentro de mis venas.Un sudor frío se apoderó de mí al descubrir la terrible realidad.Era el frío que siempre nos acompaña cuando somos conscientes de haber hecho el ridículo más espantoso,el frío que siempre va unido a la vergüenza...

Y es que allí,frente a mí,lo único que había era una hermosa y pacífica vaca suiza frotando afanosamente su voluminoso cuerpo sobre una esquina de la pared que limitaba la calleja.Allí estaba aquel animal solitario de negro cuerpo con tres enormes manchas blancas en el costado.Esos eran mis fantasmas cogidos de las manos.
Y allí seguía yo,paralizado,deseando que se abriera la tierra y me tragara para así dejar de escuchar las primeras risitas a mis espaldas.Unas risas que, seguro estaba,irían creciendo en intensidad y que probablemente seguirían resonando por todo el barrio durante unos cuantos días más,tal vez semanas....
-Anda Santi,termina de hacer tus cosas que yo te espero aquí-decía mi padre.
-No padre,ya se me han quitado las ganas,vámonos a casa.

Aquella noche tardé en dormirme más de lo habitual porque cuando cerraba los ojos veía con total nitidez a tres figuras grotescas vestidas de blanco que,cogidas de las manos,ejecutaban una trepidante danza macabra que me seguía oprimiendo el corazón.

Aún ahora,después de tantos años,cuando la noche se pone muy oscura,al cerrar los ojos para coger el sueño,hay ocasiones en que vuelvo a ver a mis tres enanitos con sus rítmicos movimientos y también con una sonrisa irónica y burlona en sus invisibles bocas.














28 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho tu relato. La mente es capaz de todo, hasta de inventar un mundo diferente.

    Besos

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    1. Cierto y más la mente de un niño.
      me alegro que ye haya gustado Misterio.

      Saudos.

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  2. Me ha encantado el relato, y la verdad es que para nada me esperaba lo de la vaca. De ahí esos hombrecillos con manchas blancas jajaja que bueno. Pero el pobre que jodido lo pasó. Mi padre decía que el miedo es un montón, y que cada uno coge el puñado que le apetece.

    Un abrazo Jerónimo.

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    1. Tu padre tenía razón Rafa.Cuando se tienen diez años y una imaginación desbordada,estas cosas pueden ocurrir.De hecho,ocurrió pues el relato está basado en un hecho real.

      Gracias por tu seguimiento y tu opinión.

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  3. La mente le juega a uno imágenes que se convierten en ilusiones ópticas, en un momento de pánico somos capaces de ver micos aparejados y luego descubrimos que todo era producto de nuestra imaginación.

    Buen relato.

    Felicitaciones Jerónimo.

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    1. Me hizo gracia lo de "micos aparejados",pero es verdad.La imaginación no tiene límites.

      Gracias por dejar tu huella Aída.

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  4. UN RELATO ATERRADOR. PERO TAMBIÉN PARA REÍR UN BUEN RATO.
    UN ABRAZO

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    1. Pues sí,una vez descubierto el motivo del terror,es para reír.
      Gracias Reltih.

      Abrazos.

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  5. :), que simpático relato.

    Menos mál que ya no existen esos miedos. Abrazo.

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    1. Puede que esos miedos ya no existan,pero hay otros mucho peores Amapola.
      Me alegro que te haya gustado.

      Abrazos.

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  6. Me alegro que te haya gustado, maría teresa.
    Gracias por tu lectura y tu huella.

    Abrazos.

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  7. Muy bueno!!! como la mente puede jugar con uno! Te invito a mi otro blog http://cuentosdensueno.blogspot.com
    para que me digas si lo que le sucedió al soldado fue producto de su mente.


    un abraxo!

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    1. Gracias Marilyn por tu lectura.Me pasaré por tus blogs de vez en cuando,he comprobado que te gusta el misterio,como a mi.

      Abrazo.

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  8. Jajaja aaayy pobrecito!! no sé si sería peor el pánico cuando suponías estar viendo a esos tres seres fantasmales de blanco o cuando tras de ti todo el mundo descubrió que quien te aterrorizaba era una vaca...

    En realidad te comprendo perfectamente, no creas que las malas jugadas de la la imaginación asociada al miedo es cosa de niños, a mi me ataca continuamente, no suelo ser miedosa, pero si camino sola por una calle solitaria al anochecer y dejo que se me dispare la imaginación, veo tras cada esquina y cada sombra algo terrible... hasta el punto de ponerme a correr despavorida solo del terror que me inoculo a mi misma imaginando de todo;))

    Genial tu historia, realmente genial.

    Un abrazo muy graande JERÓNIMO.



    PD
    Por cier, acabo de verte y jajaja olvidaste la canción, graacias igualmente. No te preocupes la conozco y tienes razón, es preciosa su versión, en jazz seguro que hay muy pocas que no conozca, meeencanta;))

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    1. Mis disculpas de nuevo María,suelo ser bastante despistado.
      El miedo es libre,dicen y debe de ser verdad.

      Gracias por tu lectura y tu ameno comentario.

      Un abrazo

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  9. Gracias por tu visita y comentarios en mi otro blog. Tuve que poner lo de la verificación de palabras en ambos blogs pues me los tenían impregnado de comentarios sobre marketing etc.

    un abraxo!

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    1. De nada Marilyn.
      Yo lo que hago es activar la opción de "Moderación de comentarios" y así elimino directamente los "spam".

      Un abrazo.

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  10. Inenarrable, Jerónimo. Espectacular sería poco par loar con creces la astucia bovina, hecha mancha y frenesí onírico, jejeje.
    Hubo un tiempo en que todo aquello que se movía 'no salía en la foto y quedaba convertido en estatua de sal'. Eran otras circunstancias, cuando aún el ingenio de algunos escritores, (tú, v.g.) aún no estaba fraguado.
    Me ha encantado de principio a fin, superados los primeros momentos de suspense inquietante.

    Abrazos

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    1. Muy amable Pilar,no sabes como me alegra tu opinión y tu presencia en mis letras.Gracias.
      Que tu domingo sea esplendoroso.

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  11. Hola Jerónimo, muy interesante la historia, tengo la certeza de haber comentado la primera parte, pero no la veo. A veces estos blog también nos juegan alucinaciones…como las vacas lecheras. Creo que todos los niños de pequeños hemos tenido historias parecidas en donde nos paraliza el terror. Esta narración guarda espectativa del pricipio al fin y nos hace revivir fantasmas…gigantes…extraterrestres y monstruos que nos persiguen para matarnos.
    Felicitaciones Jerónimo, tenía prisa por conocer el final y he quedado maravillada... porque no siempre nos tropezamos con vacas que nos dibujen, en la sombra, hombres raros.
    Un gran abrazo y continúa con tus marraciones que son impresionantes.
    Feliz sábado y domingo.

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    1. Es posible que te haya jugado una mala pasada,sí.A veces,algunos comentarios se quedan ocultos por considerarlos el blog como spam,pero en este caso no había ninguno.
      Me alegro mucho que te haya gustado.Es un relato que tenía guardado de hace unos años y que no me decidí a publicar en su tiempo.

      Gracias por tu lectura Ceciely y buen domingo también para ti.

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  12. Me ha gustado tu relato. Engancha desde el principio y te lleva de la mano, entre temblores, hasta un final que sabe arrancar una sonrisa.
    En mi juventud, recuerdo que en el pueblo, hubo un tiempo en que se habló de un fantasma nocturno, que nadie consiguió atrapar y que al final resultó ser un enamorado que visitaba a su amada de esa guisa.
    Un abrazo.

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    1. Sería para que nadie se le acercara y lo reconociera.Muy listo el fantasma de pega...jajajajaja
      Gracias por tu lectura y me alegro que haya sido de tu agrado.

      Abrazos.

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  13. Muchas veces a lo lejos creo ver cosas que al estar ahi no son.

    Saludos.

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  14. Sí, a todos nos pasa cuando interviene la imaginación...o cuando necesitamos gafas para lejos...jejejejeje

    Gracias por la visita Iván.

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