jueves, 30 de mayo de 2013

La calleja ( I )

                                             



                                                    -I-

Aunque solo estábamos a principio del otoño,la noche era bastante oscura.Tendría yo por entonces diez u once años y no era lo que se dice un niño valiente ni atrevido aunque sí bastante curioso y con una gran imaginación.Vivíamos,mis padres,mi hermana y yo,en una casa muy humilde,en una de las últimas calles del pueblo.

Esa noche,serían más o menos las diez, salí de casa sólo para satisfacer mis necesidades más básicas,algo que todos los muchachos del barrio hacíamos en el campo cuando era de día pero que,cuando era de noche, nos quedábamos más cerca de casa,justo en una calleja que había al final de la calle y que llevaba a unos tinados donde se recogían los animales por las noches.En la época en que sucedió lo que voy a narrar,pocos eran los afortunados que tenían en sus casas cuarto de baño porque al pueblo no había llegado aún el agua corriente.

Como dije,salí de casa y,aunque en otras ocasiones me acompañó siempre alguien,en esta ocasión mi padre decidió que ya era hora de que saliera yo solo porque ,según él,ya era lo suficientemente mayor para ello.La idea no me hizo muy feliz pero no tuve más remedio que acceder.

Nada más salir por la puerta comencé a sentir cierto cosquilleo en el estómago que en principio atribuí a la necesidad de evacuar pero que luego comprendí que no era esa la razón.En la calle sólo había una bombilla y estaba situada justo en la mitad por lo que la zona de mi casa quedaba prácticamente en la oscuridad.De la puerta de la casa a la entrada de la calleja habría unos quince metros pero la oscuridad y mi imaginación doblaban o triplicaban la distancia.

Armándome de valor,comencé a avanzar hacia la esquina muy despacio,calculando cada paso,con los cinco sentidos puestos en la negrura que tenía enfrente.Avancé unos pasos,me paré.Seguí avanzando mientras tanteaba con la mano la pared para saber cuando llegaba la esquina,pero la maldita esquina se hacía de rogar y no llegaba nunca.Decidí avanzar con pasos más seguros y seguidos al pensar que cuanto antes llegara a la calleja,antes terminaría y antes volvería a la seguridad del hogar donde me recibirían como a un valiente y se sentirían orgullosos de mí.Tras varios pasos más que se me hicieron toda una eternidad,llegué por fin a la esquina.Y allí me quedé,como petrificado,sin atreverme a dar el paso siguiente que me pondría frente a frente con la entrada a la calleja.

Decidí entonces asomar sólo la cabeza para escudriñar la oscuridad por si había algo raro en ella.Lentamente comencé a realizar la maniobra adelantando,a la vez que la cabeza,la pierna izquierda.Pero la suerte me jugó una mala pasada porque,al apoyar el pié que había adelantado lo hice justamente sobre el bordillo de la acera con lo que perdí el equilibrio y mi cuerpo salió disparado hacia adelante.Así di como tres pasos más y me quedé justo en mitad de la entrada al callejón.Quieto como una estatua,no me atrevía a levantar la cabeza que quedó mirando al suelo.Lo brusco de la maniobra había conseguido que mi corazón se acelerara y comenzara a golpear mi pecho con fuerza...pom pom...pom pom...pom pom...

Poco a poco,me fui tranquilizando.Abrí los ojos y lentamente comencé a levantar la cabeza para mirar al interior de la calleja.Al principio no vi nada pero,poco a poco,mis ojos se fueron acostumbrando a la oscuridad y  entonces,de repente,...¡LOS VI!

Un sudor frío empapó todo mi cuerpo a la vez que una imparable temblona de piernas hacía que me moviera todo yo sin control...estaba temblando de miedo.Y un grito desgarrador salió de mi garganta rompiendo en pedazos el angustioso silencio de la noche...

(Por su excesiva extensión,me he visto obligado a publicar este relato en dos entregas.) 
(Continuará)



jueves, 16 de mayo de 2013

El fandango




Es el fandango un lamento
un llanto en la madrugada
-¡dulce angustia!-
a la vez beso y tormento
para el alma enamorada
que se amustia.

Es un grito desgarrado
que me hiere el corazón
-¡sombra inerte!-
una espina en el costado
que me evoca con razón
a la muerte.

Si no te puedo olvidar
y el alma se me va al suelo
-¡negro fango!-
salgo a la calle a buscar
la caricia y el consuelo
de un fandango.



 El fandango es uno de los grandes palos del flamenco.Declarado Bien de Interés Cultural en 2010,existen multitud de variedades por toda Andalucía e incluso por toda España.Pero tal vez el más conocido en el mundo entero sea el Fandango de Huelva y aún dentro de esta modalidad existen muchas variantes según la localidad donde nació: de Huelva,de Alosno, de Almonaster,de Santa Eulalia,...cada uno de ellos con su particular cadencia musical.En el vídeo podemos escuchar tres muestras de estas variantes en la voz de uno de sus mejores intérpretes,Paco Toronjo.



miércoles, 8 de mayo de 2013

Frases para una nueva era.





Hoy día ocho de mayo se cumple un mes de la muerte en Madrid a los 96 años de José Luis Sampedro.
Economista y escritor español nacido en
Barcelona,Sampedro fue,ante todo,una mente lúcida hasta el final,un hombre de una gran personalidad y comprometido con su tiempo.Como economista pensaba que la economía debe de estar al servicio de la sociedad y no al contrario.

De él se ha escrito mucho en este último mes y,en cualquier página web o en cualquier periódico encontraremos información sobrada de su vida y obra.Yo lo traigo hoy aquí por sus frases,auténticas perlas que definen su forma de ver la realidad y su pensamiento.Son frases que nos muestran una nueva forma de concebir el mundo,frases para la nueva era que se avecina.Ojalá que ese mundo que él defendió no tarde mucho en hacerse realidad,un mundo mucho más justo y solidario.

He aquí una selección de sus citas más célebres:

1. Poner el dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe.

2. Está todo muy bien tramado para dominar,para que no 
    tengamos una democracia real.

3. El tiempo no es oro.El oro no vale nada.El tiempo es vida.

4. Lo que más me ha impresionado de este siglo XX que finaliza es  
    la estupidez y la brutalidad  humana.

5. Es asombroso que la humanidad todavía no sepa vivir en 
    paz,que palabras como "competitividad" sean  
    las que mandan frente a palabras como "convivencia".

6. Este mundo está traicionando a la vida.

7. Nos educan para ser productores y consumidores,no para ser 
    hombres libres.

8. Hay que vivir,para vivir hay que ser libre,para ser libre hay 
    que tener el pensamiento libre y para tener el pensamiento libre 
    hay que educarse.

9. Deberíamos indignarnos mil veces más.

10. Lo que más me indigna es la indiferencia con que se 
      contemplan las cosas en general y,en los dirigentes,la 
      ignorancia y la soberbia.

11. El sistema está roto y perdido,por eso tenéis futuro.

12. En tu hambre mandas tú.