sábado, 31 de marzo de 2012

Semana Santa






Otra Semana Santa.
Otra vez a ocupar las calles con eternos desfiles procesionales.
Para recordar y "vivir" la pasión y muerte de Cristo en la cruz,dice la Iglesia.
Para atraer al turismo a las ciudades y pueblos y con el turismo,a la riqueza,dicen los alcaldes.
Otro año más,los penitentes descalzan sus pies para que les sean perdonados sus pecados o para que se les conceda un deseo.
¿Estará entre esos pecados el de consentir que en otros lugares no tan lejanos haya gente que va descalza todo el año?
¿O tal vez estará entre los deseos el que no siga ocurriendo así?
De nuevo las creencias de unos cuantos nos son impuestas a los que no participamos de ellas o a los que no pertenecen a esas creencias.
Otro año más que nos invaden las calles con sus imágenes.
Y es que a la Iglesia le encantan los fenómenos de masas.
Aunque la razón de tanta aglomeración en estos días esté lejos del sentido primitivo y auténtico del acontecimiento.
Eso es lo de menos.
Ellos necesitan recuperar el prestigio perdido,ese que por siglos les aportó tantos beneficios económicos y políticos.
Porque ahora están en horas bajas.
Porque cada vez nos dejamos asustar menos por las llamas del infierno.
Porque cada vez nos manipulan menos.
Creo.